Consejos para peregrinos en la elección del calzado

Consejos para el peregrino en la elección del calzado

El pie del peregrino descubre todas las superficies posibles: el asfalto, el hormigón, la zahorra de las pistas agrícolas, la incómoda gravilla, los suelos terrizos, arcillosos o calizos, etc.

Tal disparidad origina serias dudas en la elección del calzado que mejor se adapte a todas y cada una de las superficies descritas.

Se necesita un calzado ni muy ligero ni muy pesado, que sea flexible y que aporte una buena estabilidad.

Todas estas características las reúnen las zapatillas de trekking y el calzado trail running que utilizan los corredores de montaña. Ambas son más ligeras que las botas de senderismo y aportan mayor flexibilidad y amortiguación.

Consejos para el peregrino en la elección del calzado

En primer lugar, la suela es más resistente y soporta mejor los impactos y el peso de la mochila que la de una zapatilla de atletismo convencional.

El tejido impermeable y transpirable Gore-Tex evitará que se moje el pie y evacuará el sudor al exterior.

Y las botas de montaña protegen mejor los tobillos y los posibles impactos de las piedras pero son más pesadas, recalientan más el pie y son muy incómodas sobre el asfalto.

En conclusión, la experiencia aconseja probar primero con zapatillas de trekking o trail running

01. NO ESTRENAR CALZADO

Estrenar unas zapatillas para el Camino no es buena opción. Cuanto más usadas, mejor, así evitarás heridas o rozaduras. Lo mejor es un calzado de trekking, ligero y cómodo.

02. LLEVAR ROPA LIGERA Y TRASPIRABLE

El secreto para ir lo más cómodo posible es llevar ropa ligera y transpirable, que te permita moverte con total libertad.

03. BASTÓN DE TREKKING

Los kilómetros pasan facturas a las rodillas, así que un bastón de trekking te puede ayudar a hacer más llevadera la jornada.

04. PLANIFICAR LOS TRAMOS

Lo normal en el Camino es hacer 20 ó 30 kilómetros al día con varias pausas durante el trayecto. Eso sí, no demasiado largas para evitar que tus músculos se enfríen.

05. CORRECTA ALIMENTACIÓN E HIDRATACIÓN

Una correcta alimentación e hidratación son básicas para hacer el Camino de Santiago, especialmente cuando suben las altas temperaturas.

06. SIN PRISAS, DISFRUTANDO

La intensidad de las caminatas debe ir acorde con tu estado físico. El Camino es para disfrutarlo, no para batir récords

07. MIRA POR DONDE PISAS

Mira bien el suelo donde pisas para evitar sustos.

08. RITMO CONSTANTE

Si vas a iniciar una etapa con subida, acuérdate de apoyar bien toda la planta del pie y mantén un ritmo constante. En las bajadas, camina lentamente, ayúdate con bastones si tienes y ve caminando de lado o en modo zig zag.

09. PROTECCIÓN SOLAR

No te olvides de llevar una buena protección solar para evitar quemaduras, sobre todo en el rostro. Y no te olvides llevar gorra.

Parece una obviedad, pero la variedad de rutas que convergen en Santiago de Compostela va mucho más allá del tradicional Camino Francés, que parte de Saint Jean Pied de Port y puede realizarse empleando para ello entre 25 y 31 días.

Quienes tengan menos tiempo y estén acostumbrados a la actividad física, pueden optar por el Camino Primitivo, que parte de Oviedo y cuenta con algunas etapas de montaña de gran belleza.

Otra opción que no deja de crecer es la del Camino Portugues, que muchos inician en la localidad de Tui, desde donde sólo son necesarios 5-6 días para alcanzar la plaza del Obradoiro.

La mayoría de los Caminos oficiales están recopilados en esta web.

¿Haces deporte habitualmente?

Enhorabuena, puedes pasar al siguiente punto. De lo contrario, te recomendamos que comiences a realizar ejercicio de forma regular algunos meses antes de empezar tu travesía. La intensidad de esta preparación dependerá fundamentalmente de tu edad, tu forma física inicial y el Camino que escojas.

CUIDADOS DE LOS PIES:

Antes de comenzar a caminar, unta tus pies en vaselina (puedes encontrarla en cualquier farmacia), colócate el calcetín y esparce polvos de talco en el interior del calzado que vayas a utilizar. De este modo, evitarás las rozaduras y el sudor.

Una vez que finalices la etapa, dúchate prestando especial atención a la limpieza de tus pies y pasa el resto del día con calzado cómodo y que permita a tus pies transpirar: chancletas, sandalias, alpargatas…

Algunos accesorios pueden ser muy útiles en momentos determinados. Toma nota: unos tapones para aislarte del ruido (especialmente ronquidos) en los albergues, una pequeña cuerda para tender la ropa, una linterna frontal para caminar al amanecer, un pequeño botiquín y una navaja para preparar bocadillos o pelar fruta.
 

Deja un comentario